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El milagro Huracán: ¿qué necesita el tercero en discordia para ser campeón sobre Racing y Boca?

El conjunto dirigido por Diego Dabove espera un guiño de Gimnasia ante Boca para llegar a la última fecha con chances matemáticas. Las claves de un equipo que, desde las sombras, pelea por volver a la Copa Libertadores.

El próximo domingo será decisivo para conocer el nuevo campeón del fútbol argentino. Allí hay dos equipos confirmados (Racing y Boca) y un posible tercero en discordia con posibilidades de sumar una nueva copa a sus vitrinas. Y es Huracán el que sueña con dar la vuelta olímpica desde atrás. Primero necesita un guiño de Gimnasia de La Plata ante el ‘Xeneize’ para hacer valer los 47 puntos que sumó hasta el momento.

Pero lo máximo a lo que puede aspirar es a un desempate con la ‘Academia’ o un triangular. ¿Cómo es eso? El Globo necesita de una combinación de resultados para ser campeón. En primer lugar, Boca no debe ganarle a Gimnasia este jueves para llegar con la expectativa viva al fin de semana. En caso de que el Xeneize no sume de a tres frente al Lobo, deberá ganar su encuentro contra Patronato en Paraná y aguardar que Boca no le gane a Independiente y que Racing pierda con River. De darse todo esto, los punteros -pueden ser 2 o 3- quedarán con 50 puntos y podría darse la anhelada definición.

Más allá de la ilusión de poder sumar una estrella, el campeonato de Huracán sorprendió tanto a propios como extraños, pero tiene sus fundamentaciones desde el juego, el funcionamiento de equipo y un proyecto institucional por detrás. Además, encontró en Diego Dabove un entrenador que potenció el plantel que había conformado Frank Darío Kudelka.

Este presente no se puede analizar sin tener en cuenta el turbulento desenlace del ciclo de Kudelka en el banco de suplentes del Globo. El actual entrenador de Lanús comandó al equipo durante toda la Copa de la Liga y quedó a las puertas de culminar entre los cuatro primeros puestos y pasar a la fase final de la competencia, pero una dura derrota frente a Independiente lo dejó afuera de esa posibilidad.

Ese resultado generó un ambiente complicado, de hecho, a pesar de que la comisión directiva había rectificado al entrenador, Kudelka decidió dar un paso al costado y se fue apuntando contra Patricio Toranzo como responsable de su salida. “Claro que Toranzo tuvo que ver en mi salida de Huracán. El ídolo es él, no yo y lo aplaudo porque ha hecho cosas hermosas para la institución, pero los momentos se deben respetar”, expresó el director técnico de 61 años tiempo después de su alejamiento.

Diego Dabove, el arquitecto de este gran presente. (Foto: Marcelo Carroll)

La dirigencia de Huracán se movió rápidamente y contrató a Diego Dabove para tomar las riendas en un momento de conflicto. El 24 de mayo, el ex Argentinos Juniors, se hizo presente para ver a su nuevo equipo en Rosario por un partido correspondiente a la Copa Argentina frente a Deportivo Madryn. Claudio Chacho Cabrera dirigió de forma interina, tomó la decisión de no hacer viajar a Toranzo, pero perdió 4 a 3 por penales y se despidió de manera prematura en 32avos de final.

A dos días de la eliminación por Copa Argentina, Dabove fue presentado y fue claro acerca del objetivo principal. “Nos enfocaremos en levantar lo anímico”, fueron sus palabras. En aquella conferencia de prensa era consciente de todo el trabajo que tendría por delante para poder sacar a Huracán del duro momento que atravesaba.

La conformación del plantel comenzó con dos bajas de peso, dado que Marcos Díaz y Patricio Toranzo -quien se terminó retirando- rescindirían sus vínculos con la institución. A los que se sumaron las partidas de Jonathan Galván, Jhonatan Candia, Jonás Acevedo y Lucas Vera. Sin embargo, a la hora de incorporar la idea fue traer jugadores puntuales y funcionales y así fue como llegaron Lucas Chaves, Benjamín Garre, Maicol Cabrera, Fernando Godoy, Gabriel Gudiño y Guillermo Benítez.

Muchos jugadores llegaron con el torneo ya empezado en reemplazo de algunos que se fueron o por lesiones que se produjeron, pero desde el principio la idea fue clara. El gran merito de Dabove fue potenciar y volver claves a varios jugadores, tener un plan de juego y apostar con mucha confianza por los juveniles.

El dibujo que más utilizó a lo largo del torneo fue el 4-2-3-1 y existen varias focos del buen rendimiento. En primer lugar, los nombres variaron muy poco, es decir que el once salió casi siempre de memoria y generó un conocimiento que permitió tener variantes. En un segundo punto, las pequeñas sociedades fueron fundamentales. Lucas Merolla y Fernando Tobio en la zona central de la defensa, Federico Fattori y Santiago Hezze como patrones del mediocampo en todas las canchas que jugaron son las claves de este momento.

Algo muy alentador de cara al futuro fue la continuidad para los jugadores de inferiores. Algunos como Rodrigo Cabral, Walter Pérez y Santiago Hezze lograron afianzarse, mientras que otros como Patricio Pizarro -entre los hinchas lo apodan el Kaiser-, Matias Gómez, Valentín Sanchez y Enzo Luna hicieron su debut e ilusionan por sus buenas actuaciones.

La gran figura es Franco Cristaldo que convirtió 14 goles en lo que van del torneo y es la manija del equipo. El ex Boca está atravesando el mejor momento de su carrera y logró ganarse el amor del pueblo quemero en base a sus performances. Con la 10 en la espalda y una calidad que vislumbra se ubica como una de las grandes figuras del torneo.

Franco Cristaldo, la gran figura del Globo. (Foto: Marcelo Carroll)

El equipo de Parque Patricios es el que menos veces conoció la derrota en el torneo, ya que solamente perdió frente a Racing, Gimnasia y San Lorenzo. Además, es la segunda valla menos vencida con 18 goles en contra y el conjunto al que más penales le pitaron con 9 en total, de los cuales 8 fueron convertidos por Cristaldo y el restante errado por Matias Cóccaro.

Sin embargo, con 11 empates es el tercer equipo que más veces obtuvo este resultado y sólo lo superan San Lorenzo (13) y Arsenal (12). Este factor explica que, a pesar de haber sido el equipo al que menos le ganaron, no pueda ubicarse en una posición más alta y deba correr de atrás a Racing y Boca.

La importancia de Dabove en este equipo es fundamental. De los 65 puntos que reúne el Globo en la tabla general, el entrenador de 49 años es responsable de 47 hasta el momento. Ubicado en la quinta posición es uno de los que disputaría la Copa Libertadores del próximo año, pero aquí es donde se debe hacer un profundo análisis de la situación.

Claro está que el domingo ante Patronato deberá ganar como sea, dado que si llega con chances de ser campeón meterá presión, pero en caso de que Boca le gane a Gimnasia, Huracán podría superarlo en la tabla general -ubicarse en la cuarta colocación- e ingresar de forma directa a la fase de grupos del torneo continental más importante. Aunque de no obtener un resultado favorable en Paraná y que Argentinos gane su encuentro, podría quedar desplazado a jugar Copa Sudamericana.

Días de expectativa, ilusión y nerviosismo serán los que atravesarán en Parque de los Patricios. Lo que no está en discusión es la extraordinaria campaña del conjunto de Dabove que apunta a ser solamente un punto de partida de un proyecto a largo plazo.

“Dabove no hace problema por nada. Nos ha dado paz en el club. Tiene muchas ganas de tener un proyecto largo, hablamos sobre cosas a mejorar a futuro. En todas las charlas está su palabra de que va a continuar, tiene que volver su representante de Europa”, fueron las palabras de David Garzón, presidente del club, con el programa partidario HD Huracán.

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