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Anuló a Pelé y secuestró para los militares: la historia secreta de Juan de la Cruz Kairuz

Dos noches marcan la vida de Juan de la Cruz Kairuz. La primera es una de verano y juventud. De deporte y estadio lleno. De ovación y orgullo. Por esa noche todavía hoy infla el pecho. Cada vez que puede comparte en sus redes sociales recortes de las crónicas que lo destacan por su gran rendimiento.

Sobre la segunda noche, que sucedió 11 años después de la primera, prefiere no hablar, aunque también hay artículos de diarios al respecto. La niega, la esconde, le huye a ese recuerdo infame. Seguramente es una noche más de tantas, tan negras, tan oscuras, tan dolorosas como esa, aunque no para él, sino para las víctimas.

Esa segunda noche, helada, invernal, silenciosa, casi sin testigos, en nada se parece a la primera. La gloria y el infierno caben en una misma persona, pero el infierno es mucho más aterrador.

Juan de la Cruz Kairuz nació en marzo del 45 y empezó a jugar al futbol a los 12 años en Tucumán Central donde debutó en primera siendo muy joven. Lo describen como un marcador de punta con buena cualidades ofensivas y muy firme en defensa, y esta última característica lo llevó a tener su gran noche de gloria cuando tenía 20 años: fue el 13 de enero de 1966. El Santos de Pelé visitó Tucumán y enfrentó al seleccionado de la Federación en el Monumental de 25 de Mayo y Chile.

Los brasileros ganaron 2 a 0 como era esperable. Pero O Rei de Futebol pasó desapercibido gracias al marcaje férreo de Kairuz. Las crónicas periodísticas de la época califican la actuación del tucumano como “impecable” por haber “anulado a Pelé”.

Ese encuentro le abrió las puertas del fútbol grande: “Las cosas salieron bien, y eso hizo que la gente de Atlanta me compre por un año, en esa época lo que pagaron por mí fue la transferencia más cara que había realizado el club, con 800 mil pesos, y a fin de año en 2 millones de pesos más”, comenta en una entrevista para purodeporteblog.wordpress.com.

El combinado tucumano que enfrentó a Pelé.

A los dos años, Atlanta lo vendió a Newell’s donde una lesión empezó a socavar su carrera. Volvió a Tucumán para jugar en San Martín, pero no estuvo más de un año y recaló en Gimnasia de Jujuy donde se mantuvo varias temporada hasta retirarse con 30 recién cumplidos.

De la mano de Ángel Tulio Zof llegó al cuerpo técnico de Atlético Ledesma donde empezaría con su vida paralela, extra deportiva, que lo llevaría a su segunda noche, la más negra de todas.

Según el relato de Ricardo Arédez, el 13 de junio de 1977, exactamente 11 años y 5 meses después de “anular a Pelé”, Kairuz encabezó un operativo que invadió su casa, la de de los Arédez.

“Se cumplía el primer mes de la desaparición de mi padre y veníamos de una misa. Cuando acabábamos de llegar a casa, tocaron el timbre. Atendí yo y me tiraron la puerta para atrás. Entraron en gran cantidad militares con uniforme y ametralladoras que estaban comandados por Juan de la Cruz Kairuz, que en esa época era técnico de Atlético Ledesma. Me quedó su imagen porque a cada momento salía en reportajes en los diarios. Y cuando entró a punta de pistola y se llevó un montón de cosas, estaba de civil. El daba las órdenes y sabía perfectamente lo que hacía. En un segundo invadieron los tres pisos de mi casa. Sólo estábamos mi mamá, mi abuela y yo, que tenía dieciséis años”, el relato crudo y doloroso fue publicado por Página 12 y  pertenece al hijo de Luis Arédez, intendente en democracia de la ciudad jujeña de Libertador San Martín que venía enemistado con los Blaquier, dueños del ingenio más grande argentina: Ledesma.

Arédez padre, durante su mandato como jefe comunal,   logró que el Ingenio Ledesma pagase los impuestos a los que se venía negando sistemáticamente. Desde entonces se volvió un enemigo público de una de las familias más adineradas del país.

En la misma noche del 24 de marzo del 76, en la primeras horas del golpe cívico-militar, Arédez fue detenido por primera vez en un operativo llevado a cabo en vehículos que pertenecían al ingenio: “Él (Kairuz) manejaba la camioneta del Ingenio Ledesma cuando lo detuvieron a mi padre, o sea que bastante tiene que ver y que aclarar. No solamente aclarar, sino decir la verdad”, asegura Arédez hijo.

Unos meses después, entre el 20 y el 27 de julio de ese año, sucedieron “las noches de los apagones”, una serie de cortes de suministro de energía eléctrica en General San Martín y pueblos aledaños, que se les adjudican a la Dictadura Cívico-Militar en complicidad con la empresa Ledesma, con el fin de llevar a cabo operativos de detenciones clandestinas. Más de 400 personas fueron secuestradas esos días, muchos de ellos trabajadores del Ingenio, 30 todavía permanecen desaparecidos.

Luis Arédez era, además, médico y desapareció el 13 de mayo del 77, cuando salía del hospital en el que trabajaba en la localidad vecina de Fraile Pintado. Su esposa, Olga, durante años dio vuelta la plaza San Martín pidiendo justicia, junto a las Madres de Plaza de Mayo de esa localidad. 

Luis Aredez.

Kairuz, que vivía adentro del ingenio mientras entrenaba al club de la empresa, nunca negó su vínculo con la policía, de hecho, en una entrevista con la revista El Gráfico admite haber formado parte de las fuerzas mientras vivía en Ledesma: “El jefe de la policía de Jujuy era hincha de fútbol y me ofreció el puesto. Se puede decir que fui lo que se dice hoy un favorecido, un ñoqui”.

Tras más de 8 años de servicio, y en coincidencia con el fin de la dictadura, dejó las fuerzas y también Libertador San Martín, para continuar con su carrera de director técnico, como si nada hubiera pasado. En Salta dirigió a Central Norte y Juventud Antoniana, donde logró hacer algunas buenas campañas. En diciembre del 2020, el Concejo Deliberante de Salta, increíblemente, le otorgó un reconocimiento generando polémica y críticas de todo tipo. Incluso, Ángel Causarano, el edil que impulsó el homenaje, alegó no conocer la historia y pidió disculpa.  

A Tucumán volvió a dirigir en varias ocasiones, en los 90 a Concepción de la Banda del Río Salí y en el 2002 a San Martín durante un corto periodo en el Argentino B. También tuvo pasos por Tigre en Buenos Aires y Atlético Policial de Catamarca. 

Desde el año 2018, Kairuz está siendo enjuiciado por el allanamiento ilegal en el domicilio de los Arédez y además está implicado en el secuestro y desaparición de Luis Arédez, causa que llegó a la Corte Suprema de Justicia que todavía no se expidió.  

“Tanta impunidad es insoportable ya. Él tiene que aclarar, si se cree un hombre de bien y se cree que es un exitoso deportista, también tendría que ser un buen ser humano y aclarar las cosas que le pedimos y le exigimos también… Lo único que siempre he pedido es que me diga la verdad, porque yo lo vi a él. Que me diga la verdad, que me diga dónde están mi padre, dónde lo sepultaron”, todavía reclama Ricardo Arédez, hijo de Luis.

*NOTA ORIGINALMENTE PUBLICADA EL 24 DE MARZO DE 2021

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