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Horacio Rodríguez Larreta, a punto de tomar la decisión que más exaspera a Mauricio Macri

Horacio Rodríguez Larreta está cerca de tomar una decisión que recalentará su conflicto con Mauricio Macri. En la semana próxima debe convocar las elecciones porteñas y determinar qué sistema de votación se utilizará para elegir al Jefe de Gobierno que lo sucederá en su cargo.

Sobre la fecha no hay dudas: se votará el 13 de agosto (PASO) y el 22 de octubre (Elecciones Generales), los mismos días de la convocatoria a los comicios nacionales. La más complicada es la segunda de las decisiones: si no hay cambios de última hora, Rodríguez Larreta se encamina a decir que no habrá una boleta tradicional tipo sábana, en la que vengan pegados los candidatos a presidente con los diputados nacionales, además del postulante a Jefe de Gobierno y los cargos legislativos locales.

Eso es exactamente lo que Macri no quiere que ocurra. El ex Presidente quiere que se vote con la tradicional boleta sábana para que el candidato a jefe de Gobierno de PRO tenga el impulso adicional de los dos candidatos a Presidente del PRO, Patricia Bullrich y el propio Rodríguez Larreta. La idea de Macri es recortar las posibilidades de Martín Lousteau, que no tiene un candidato a presidente radical que mida mejor que él en la Capital Federal y por eso no conseguirá el arrastre que pueden obtener los del PRO.

Macri incluso está dispuesto a aceptar que Lousteau pueda pegar su boleta a los candidatos presidenciales del PRO, pero ya dijo que no quiere resignar la boleta sábana.

En cambio, el Jefe de Gobierno estudia la posibilidad de anunciar que la votación porteña se hará el mismo día que la elección nacional pero con dos sistemas, dos boletas e incluso dos urnas diferentes en una misma mesa de votación. Esa es la variante que impulsa el radicalismo porteño para solucionar el problema de Lousteau.

Rodríguez Larreta tiene un argumento que refuerza esa posibilidad. El Código Electoral de la Ciudad obliga, en su artículo 111, a que “los procesos electorales de precandidatos/as y candidatos/as de agrupaciones políticas a todos los cargos públicos electivos locales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” se realicen mediante la boleta única. Es el sistema que se usa en Córdoba y otras provincias, en donde todos los candidatos de todos los partidos o alianzas están en una misma hoja de papel, y el votante debe marcar con una lapicera a qué candidato elige para cada categoría. Es decir, por ejemplo, puede elegir el candidato a jefe de Gobierno de la alianza A y los candidatos a legislador porteño de la alianza B o C.

De por sí, como es el elector el que anota con su lapicera las combinaciones que quiere entre diferentes agrupaciones, el sistema de boleta única evita el arrastre de un candidato de una agrupación hacia los candidatos a otros cargos en esa misma alianza.

Pero en este caso hay una característica adicional que hace más visible esa separación entre las distintas categorías. El Código Electoral Nacional no contempla la boleta única, con lo cual si se vota el mismo día para elegir presidente y Jefe de Gobierno, las elecciones deberán hacerse con boletas distintas -cargos nacionales con boleta tradicional sábana y cargos locales con boleta única- y en consecuencia usar dos urnas separadas colocadas a la salida de un mismo cuarto oscuro.

Existe otra posibilidad para evitar ese embrollo: que la Justicia considere que la ley nacional se impone por sobre la norma porteña y, para simplificar el acto electoral en beneficio de los ciudadanos, se vote en una sola urna con la boleta sábana como manda el Código nacional en su artículo 62.

Para evitar esa salida, el radicalismo de la Ciudad está preparando una acción de amparo en la que solicitan a la Justicia Electoral que obligue al Jefe de Gobierno a convocar a la elección porteña aplicando el Código Electoral local, que indica que debe usarse la boleta única para los cargos locales. Los radicales, tomando la palabra que menciona el Código Electoral, llaman “concurrente” a este mecanismo, porque implica que se usen dos sistemas diferentes en un comicio que se hará en un mismo día en un mismo lugar.

Mariano Genovesi, Nicolás Dotti y Marcelo Meis, los tres apoderados del partido en la Capital, solicitan en ese amparo que “se garantice y establezca que la Boleta Única sea el instrumento de sufragio para las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (elecciones PASO) y generales para jefe/a y vicejefe/a de Gobierno, diputadas y diputados de la Legislatura y miembros de las Juntas Comunales para el año en curso, en caso de que el señor Jefe de Gobierno resuelva convocar a elecciones locales en las mismas fechas en que se realizarán las elecciones nacionales”.

Si el Jefe de Gobierno convoca a la elección “concurrente” se enfrentará a las críticas de sus adversarios internos en el PRO. Macri es uno de los que ya dijo que no quiere que se use ese sistema, y además no hay muchas posibilidades de que Patricia Bullrich desaproveche la oportunidad de criticar a su rival diciendo que ese sistema es el que más beneficia a Lousteau frente al candidato a Jefe de Gobierno que presente el PRO.

Frente a esa crítica, Rodríguez Larreta suele decir que las elecciones con boletas distintas le restarán muchas posibilidades al candidato a Jefe de Gobierno de La Libertad Avanza. Ramiro Marra, de él se trata, tiene una intención de voto si su nombre va pegado en la boleta sábana al de Javier Milei y otra -mucho menor- si su nombre va despegado de Milei en una boleta única en la que quedará mezclado con los candidatos de todas las alianzas porteñas. Esos votos que pierda Marra, dice Rodríguez Larreta, irán al candidato del PRO y no a Lousteau.

La de la convocatoria a elecciones no es la única decisión de Rodríguez Larreta que exaspera a Macri.

El jefe de Gobierno sigue sosteniendo la postulación de su ministro de Salud, Fernán Quirós, frente a la candidatura de Jorge Macri que impulsa el ex Presidente. Rodríguez Larreta y Mauricio Macri ya acordaron que el PRO tendrá un solo candidato, pero no definieron cuál será el nombre de la unidad. Macri insiste en que debe ser su primo Jorge, y dice que esa unificación debe ocurrir ahora.

Rodríguez Larreta se opone a las dos cosas. Sostiene que Quirós no tiene motivos para retirar su postulación en beneficio de Jorge Macri y que la decisión puede esperar hasta junio, la fecha que estipula la ley para oficializar candidaturas para las PASO. Debajo de esa postura está su intención de que quede claro que el jefe político de la Ciudad es él y no Macri. Son demasiadas divergencias como para que la situación en la principal fuerza de la oposición se mantenga tranquila.

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