15.1 C
San Miguel de Tucumán
HomeEspectáculosPedro Pascal, la caótica vida del chileno que hipnotizó a Hollywood: tragedias,...

Pedro Pascal, la caótica vida del chileno que hipnotizó a Hollywood: tragedias, amores y un combo de éxitos

Game of Thrones. Buffy, la cazavampiros. The Mandalorian. Narcos. Wonder Woman 1984. The Last of Us. La acumulación de trabajos Pedro Pascal en ficciones que fueron hits es notable y asombrosa. “¿Cómo lo hacés? ¡Me vuelvo loco!”, exclamó Jimmy Fallon con mucha admiración cuando lo entrevistó en febrero para su late night show luego de enumerar cada una de sus interpretaciones. “The Last of Us es el final, entonces”, bromeó con humor el actor. “No, es el principio”, devolvió su entrevistador.

Gracioso, carismático, sensible y simpático, Pedro Pascal se transformó en una de las figuras más importantes de las ficciones de la televisión y del streaming en los últimos años. Sus videos contando anécdotas, riéndose de sí mismo y jugando en los sets de rodaje explotaron en los algoritmos de TikTok e Instagram.

Leé también: Empezó “The Last of Us”, la serie basada en un juego mítico: apocalipsis, hongos letales y zombies brutales

Detrás de todos esos éxitos sobresalientes se esconde una personalidad efusiva, pero que sufrió mucho para llegar al lugar altísimo que ocupa en la actualidad. Pascal se exilió de Chile cuando era un nene en el inicio de la feroz dictadura de Augusto Pinochet, padeció bullying durante su adolescencia, su padre estuvo involucrado en una resonante estafa que hizo crepitar los cimientos de su familia y enfrentó una de las peores pérdidas que alguien puede tener: su madre se suicidó.

Así fue el exilio de Pedro Pascal tras la dictadura de Augusto Pinochet en Chile

Pedro Pascal nació el 2 de abril de 1975 en Santiago de Chile como José Pedro Balmaceda Pascal. La mayor parte de su educación la tuvo en los Estados Unidos, ya que desde muy chico debió refugiarse allá debido a la violenta dictadura de Augusto Pinochet.

La situación que vivió cuando era un bebé recién nacido fue traumática. De acuerdo a la descripción que hace de su vida el sitio Variety, Pascal tenía 4 meses cuando sus padres lo dejaron a él y a su hermana en la casa de una tía para que cuidara de los dos. La pareja integrada por Verónica Pascal, psicóloga infantil, y José Balmaceda, médico especialista en fertilidad, tuvo que mantenerse en la clandestinidad para eludir una muerte segura, ya que tenían una marcada militancia socialista.

Pedro Pascal en la premier de “Argentina, 1985” en el Festival de Venecia de 2022. (Foto: REUTERS/Guglielmo Mangiapane)Por: REUTERS

Su madre era sobrina de Andrés Pascal Allende, líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria del país y sobrino de Salvador Allende, el expresidente derrocado por la represión pinochetista.

Cuando los Balmaceda Pascal lograron volver a reunirse, forjaron un plan cinematográfico: escalaron los muros de la embajada de Venezuela, pidieron asilo y se fugaron de Chile. Así, se mudaron a Dinamarca, país en el que comenzaron su periplo por el exterior.

De esta forma, a la fuerza, los Balmaceda Pascal llegaron a los Estados Unidos, el país que abrigó para siempre a Pedro. San Antonio, Texas, fue la primera ciudad a la que arribaron como tantos otros refugiados de Latinoamérica, en años muy violentos para la región.

La vida de Pedro Pascal en los Estados Unidos: del bullying por su acento a empezar su camino como actor

Al ser un nene, Pedro Pascal vivió dos situaciones en paralelo que lo marcaron. Por un lado, se nutría de manera permanente de películas, ya que su padre lo llevaba todo el tiempo al cine; por el otro, padecía un incesante bullying debido a su tonada latina.

“Recuerdo que en un momento ni siquiera me di cuenta de que mis padres tenían acento hasta que un amigo dijo, ‘¿por qué tu mamá habla así?’. Y recuerdo haber pensado, ‘¿cómo qué?’”, sintetizó Pascal en un reportaje que le dio a Variety, acerca del contexto con el que creció en la década del ‘80.

El cine, sobre todo, era lo que verdaderamente lo nutría. En un reportaje con el medio Interview lo dejó muy claro. “Iba al cine muy a menudo con mi padre, porque a él le encantaba. Mis padres eran muy jóvenes e inmigrantes chilenos en San Antonio, Texas: se trataba de ir al cine, conciertos de rock y ver jugar a los Spurs. La principal influencia en mi vida fueron las películas. Fue un interés que nunca desapareció”, definió.

Pedro Pascal, en la premiere de “The Unbearable Weight of Massive Talent”. (Foto: REUTERS/Mario Anzuoni)Por: REUTERS

Cuando tenía 11 años, finalmente, Pascal llegó a una de las regiones de los Estados Unidos en la que descubrió su máximo interés. Al mudarse a California, empezó a estar mucho más cerca de ser actor y el cartel de Hollywood estaba a la vuelta de la esquina. Primero, tomó clases en la Escuela de Artes del Condado de Orange, para luego probar suerte en otro nicho artístico.

“Yo era un nerd. Estaba obsesionado con el drama, las películas clásicas y la lectura de obras de teatro, y no sabía surfear”, dijo en una entrevista con The New York Times, al explicar por qué dejó la institución californiana y se mudó a Nueva York, a los 18 años. En la Gran Manzana estudió en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York, un espacio en el que se sintió más a gusto. Allí se recibió y, también, encontró su mejor lugar de residencia.

De la estafa por la que acusaron a su padre al suicidio de su madre: el drama de Pedro Pascal

En el medio de ese camino hacia la fama, Pascal vivió en su fuero íntimo dos situaciones muy difíciles de sobrellevar: su padre fue inculpado en un caso de estafa en la clínica de fertilidad UC Irvine y su madre se suicidó, en medio de una depresión de la que no pudo salir.

“Fueron años muy difíciles y de mucho acoso”, aseguró Pedro, en otra nota de Variety, para referirse a lo que experimentó ni bien explotó lo que pasó con su padre. La situación ocurrió en 1995, luego de más de 70 denuncias contra los médicos Ricardo Asch, José Balmaceda y Sergio Stone a quienes acusaron de haber tomado óvulos de mujeres sin permiso para hacerle intervenciones y procesos de embarazo in vitro a otras personas.

Pedro Pascal y su padre, José Balmaceda. (Foto: Instagram/pascalispunk)

Eran años en los que la genética estaba en una proceso de primeras experimentaciones y las leyes no estaban contempladas, aunque sí el área no dejaba de estar regulado por la propia economía: la causa se resolvió, justamente, por un tema impositivo.

La Universidad de California, citó el diario The New York Times, cerró la clínica y, en ese momento, dos de los profesionales procesados, entre los que estaba el papá de Pascal, vendieron sus casas y se fugaron de los Estados Unidos. En el libro Stealing Dreams: A Fertility Clinic Scandal, De Mary Dodge y Gilbert Geis, Balmaceda explicó que el que tenía acceso a plantear ante las autoridades universitarias la desorganización que era evidente que había en los procesos era su compañero, que tenía una personalidad complicada.

“El tipo era absolutamente incontrolable. Hacía lo que quería. Siempre. Yo me beneficié de esa relación. (…) Era alguien con imaginación, que sabía conocer las oportunidades y poner las cosas en concreto. ¿Le diría a mi esposa para que hiciera un tratamiento con él? No, de ninguna manera”, definió el médico, ya instalado otra vez en Chile.

Hace un año, una vez que pasó toda el agua debajo del puente y el caso se diluyó en los medios, Balmaceda firmó un acuerdo de culpabilidad con el Estado, al volver a los Estados Unidos. Así, admitió el fraude fiscal del que participó como profesional de la salud por evadir impuestos entre 1991 y 1992.

Al margen del problema que tuvo el padre de Pascal, Pedro vivió la peor tristeza de su vida, un momento que recuerda con suma nostalgia cuando le sacan el tema. Mientras él empezaba a aparecer como figura secundaria en ficciones como Buffy, la cazavampiros o Touched by an Angel su madre se suicidó.

Verónica Pascal, la madre de Pedro Pascal. (Foto: Instagram/pascalispunk)

La conmoción que generó en el actor fue tan gigantesca que, a partir de ese momento su identidad para el mundo cambió: de Pedro Balmaceda pasó a llamarse Pedro Pascal. Años después de esa difícil vivencia, en una charla con la revista People, el artista recordó con mucho amor a su madre, e incluso, la elevó a otro plano. “Ella siempre fue increíblemente comprensiva. Siempre sentí que ella sabía algo que yo no. Ninguno (de mis éxitos) sería real si no fuera por ella”, comentó.

En otro reportaje, pero con la revista chilena Paula, Pascal remarcó lo que siente por su madre. “Ella fue el amor de mi vida. Pienso en ella todos los días. No rezo, así que no puedo decir que tengo una práctica religiosa para sentirme cerca de ella, pero vivo para ella, aunque ya no esté”, argumentó.

El crecimiento de Pedro Pascal, entre “Game of Thrones” y “The Last of Us”

El recorrido por la vida artística de Pedro Pascal se da, principalmente, en la televisión. En el cine también tuvo algunos trabajos importantes, pero sus grandes performances sucedieron en los últimos años del crecimiento del streaming. Le costó más de 10 años ubicarse en algún rol que tuviera una repercusión masiva, como lo fue el de Oberyn Martell, en Game of Thrones, aunque pasó por varias ficciones. Buffy, la cazavampiros, Touched by an Angel, Homeland, Graceland, Nikita, CSI, La Ley y el Orden, La Ley y el Orden: Unidad de Víctimas Especiales, The Good Wife, Nurse Jackie, Policía de Nueva York, entre varias más.

Con su rol en la popular serie basada en las novelas de George R. R. Martin llegó su gran chance de hacerse famoso. “Fue un sueño. Este gran trabajo llegó en el apogeo de la popularidad del programa, durante una temporada perfectamente escrita, como el papel”, recordó Pascal, en una entrevista con la revista GQ, en su edición británica. A partir de ubicarse allí, comenzó un camino más firme. Así, vinieron Wonder Woman: 1984, Triple Frontera, El justiciero 2, Kingsman: el círculo dorado, La gran muralla y Narcos. En esta última, una vez más, el actor volvió a destacarse por encima del resto del elenco.

El personaje principal, personificado por Pedro Pascal, con Baby Yoda/The Child, en una escena de “The Mandalorian”. (Foto: AP/Disney/Lucasfilm)

En ese contexto, en 2019, Pascal tuvo otra de las mejores oportunidades de su vida profesional. Le propusieron interpretar uno de los roles más difíciles de su carrera, ya que debía actuar, pero su cara no podía verse. En The Mandalorian, logró hacer una composición literalmente imposible: la dio dinamismo, pasión y emoción a un personaje que siempre usa un casco. La ficción, del universo de Star Wars, ya va por su tercera temporada

Según contó en una charla con el medio Entertainment Weekly, la pasó tan bien en el rodaje de su primer año que le daba miedo lo que podía pasar después. “Casi que tenés que sentir que si tenés una muy buena experiencia, es pedir demasiado que el trabajo sea bien recibido o que esa experiencia se traduzca a una audiencia, pero esa es la intención y lo que siempre queremos”, analizó.

El destino de Pascal, igualmente, era ir por más. Craig Mazin y Neil Druckmann, los creadores de The Last of Us le propusieron que interprete a Joel Miller, el protagonista. Pedro llegó de esta manera a encarnar uno de los trabajos más duros, sensibles y brillantes que hizo en su vida.

Pedro Pascal interpreta a Joel en “The Last of Us”. (Foto: HBO)

“Yo no sabía de qué se trataba el juego, nunca había jugado. Cuando conseguí el trabajo, llamé a mi hermana, que tiene dos hijos adolescentes. Estaba en alta voz mientras les contaba. ‘Hay una oferta y una oprtunidad de interpretar un papel en una serie basada en un videojuego’, dije. Bruno y Pedro me preguntaron de qué se trataba y cuando les expliqué, gritaron, ’¡The Last of Us! ¡Mejor que consigas ese trabajo!’”, comentó en una graciosa entrevista en The Graham Norton Show, al recordar cómo arrancó en esa ficción.

A nivel personal, Pascal es de muy bajo perfil y nunca mostró oficialmente una pareja. Las mujeres con las que se lo relacionó fueron María Dizzia, en los ‘90, y Robin Tunney y Lena Headey, entre 2014 y 2015. Aunque hay imágenes del actor en algunas salidas con estas últimas actrices, él siempre remarcó que solo son buenos amigos.

Leé también: The Last of Us llegó al final: acción imparable, secretos impensados y una tragedia que promete más vueltas

Pascal parece no tener techo en Hollywood. En los próximos premios Emmy a lo mejor de la televisión, que se entregarán en septiembre, un informe de la revista Variety analizó que el actor puede romper récords de nominaciones por sus papeles en The Mandalorian y The Last of Us. Su capacidad para conmover, su empatía para dar mensajes al mundo y la simpatía con la que habla lo empiezan a erigir como uno de los actores más populares de su generación. No hay dudas.

Mas noticias
NOTICIAS RELACIONADAS