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“Houston, tenemos un problema”: el día que explotó el Apolo 13 y dio origen a la emblemática frase

El 11 de abril de 1970, la NASA lanzó la tercera misión que buscaba aterrizar en la luna. Sin embargo, un estallido cambió los planes. Cómo regresaron con vida los astronautas.

Apolo XIII: Lovell, Swigert y Haise sentados se preparan para el reingreso en la atmósfera terrestre (Foto: NASA / ANDY SAUNDERS / STEPHEN SLATER)

En la misión de Apolo 13, nada resultó según lo estipulado por la NASA. El plan inicial de aterrizar en la luna quedó descartado tras una explosión en la nave y el único objetivo de los astronautas pasó a ser regresar con vida a la Tierra. En esa situación caótica fue que nació la frase que, con un cambio sutil, se convirtió en emblema e incluso llegó al cine: “Houston, tenemos un problema”.

El 11 de abril de 1970, despegó desde el Centro espacial John F. Kennedy la nave de Apolo 13, la séptima misión tripulada del programa Apolo y la tercera que estaba destinada a realizar un alunizaje. A bordo iba el comandante Jim Lovell, el piloto del módulo de mando Jack Swigert y el piloto del módulo lunar Fred Haise.

John L. Swigert Jr., James A. Lovell Jr. y Fred W. Haise Jr. el día anterior al lanzamiento de Apolo XIII.

Tras dos días de misión, el 13 de abril, se registró una explosión en el módulo de servicio: cuando se encendió el sistema para remover el oxígeno líquido de uno de los tanques, un cable deteriorado provocó un cortocircuito y un posterior estallido, que dejó salir el contenido del tanque al exterior.

Apolo XIII: cómo lograron sobrevivir los astronautas

Tras la explosión, los astronautas se vieron obligados a suspender el viaje. Es que el oxígeno no sólo era necesario para respirar, sino también para generar energía eléctrica, por lo que los sistemas de propulsión del módulo de servicio no podían funcionar.

Entonces, desconectaron los sistemas del módulo de mando para preservar los recursos y se trasladaron al módulo lunar,que tenía las baterías cargadas y los tanques de oxígeno llenos.

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El objetivo de la misión cambió por completo: de aterrizar en la Luna a regresar a la Tierra con vida. No fue tarea fácil: la tripulación sufrió complicaciones a causa de la falta de energía y la escasez de agua. Además, con el consumo eléctrico al mínimo, la temperatura en la nave bajó a los 3 grados.

Swigert adaptando con bolsas y cinta adhesiva los recipientes de hidróxido de litio para limpiar el dióxido de carbono. Foto NASA.

Durante el trayecto, contaron con la ayuda y las indicaciones de los especialistas que se encontraban en el centro de operaciones de Houston. Recibieron indicaciones de cómo adaptar, con bolsas de plástico, cartón y cinta adhesiva, los purificadores de dióxido de carbono del módulo de mando para que funcionaran en el módulo lunar, que no tenía la capacidad suficiente para eliminar el CO2 emanado por los tres astronautas. También tuvieron que racionar el agua, necesaria para la refrigeración de los equipos, por lo que sufrieron deshidratación y perdieron entre todos 14 kilos.

Si el estallido hubiera sucedido durante el regreso a la Tierra, los astronautas habrían muerto. Es que, para ese momento de la misión, ya se habrían deshecho del módulo lunar, que utilizaron como bote salvavidas al caer el 17 de abril en el océano Pacífico Sur, al sureste de Samoa.

Los astronautas utilizaron el módulo lunar como bote salvavidas.

“Houston, tenemos un problema”: el origen de la frase

Para comunicar la explosión al centro de operaciones, que se encontraba en Houston, en el estado de Texas, el astronauta Jack Swigert pronunció una frase que pasó a la historia, aunque con un cambio sutil.

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Ok, Houston, hemos tenido un problema aquí”, comunicó (en inglés: “Ok, Houston, we’ve had a problem here”). Luego, su compañero James Lovell insistió: “Uh, Houston, hemos tenido un problema (Uh, Houston, we’ve had a problem)”.

En ambos casos, las frases están en tiempo pasado. Poco a poco, empezó a repetirse de manera errónea en presente y, con ese cambio sutil, se instauró en el inconsciente colectivo como “Houston, tenemos un problema”. Incluso llegó a aparecer en obras literarias y en películas, como en Apolo 13 (1995), protagonizada por Kevin Bacon y Tom Hanks.

Hollywood reflejó la tragedia de la fallida misión, con Tom Hanks como protagonista.

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